☆ El Glorioso Soundtrack….

Hay quienes se consideran cinefilos de corazon, o simplemente amantes del buen cine, es probable, que vean peliculas seguido, o digamos, tratan de ir al cine, de manera continua…

Hay simplemente escenas en nuestra vida, que se relacionan con una cancion, o como en las peliculas, abra canciones que nos revivan el momento, esa escena, que sin la cancion no son nada, o pierden el impacto, esa cancion, hace una relacion de ideas complejas que nos permiten tener el momento lucido en nuestra mente….

Quien puede olvidar la famosisima cancion de Dick Dale & His Deltones – Misirlou, precedida por este dialogo…

Joven Mujer
I love you, Pumpkin.
Joven Hombre
I love you, Honey Bunny.

PUMPKIN
(gritandole a todo el mundo)
Everybody be cool this is a
robbery!

HONEY BUNNY
Any of you fuckin’ pricks move and
I’ll execute every one of you

Y con ella comienza una de mis peliculas favoritas, Pulp Fiction, o por ejemplo como olvidar a Nancy Sinatra – Bang Bang (My Baby Shot Me Down), despues de ver como Bill, en Kill Bill Vol. 1, le pega un tiro dejando comatosa a The Bride, o por ejemplo alejandonos de Tarantino, quien se fija mucho en los detalles del SoundTrack de sus peliculas (dandole prioridad incluso antes del script de la pelicula, como el mismo lo dice en el Album The Tarantino Connection (Soundtrack Anthology), tambien hay otras tantas peliculas que simplemente esa escena y la cancion, nos reviven momentos…

Por ejemplo Cruel Intentions, cuando Annette, conduce el bellisimo y costoso auto de Sebastian, mientras de musica de fondo se escucha The Verve – Bitter Sweet Symphony. O como olvidar, Trainspotting, y escucha Underworld – Born Slippy, al final de la pelicula con este dialogo:

Now I’ve justified this to myself in all sorts of ways. It wasn’t a big deal, just a minor betrayal. Or we’d outgrown each other, you know, that sort of thing. But let’s face it, I ripped them off– my so called mates. But Begbie, I couldn’t give a shit about him. And Sick Boy, well he’d done the same to me, if he’d only thought of it first. And Spud, well okay, I felt sorry for Spud –he never hurt anybody. So why did I do it? I could offer a million answers — all false. The truth is that I’m a bad person. But, that’s gonna change — I’m going to chage. This is the last of that sort of thing. Now I’m cleaning up and I’m moving on, going straight and choosing life. I’m looking forward to it already. I’m gonna be just like you.The job, the family, the fucking big television. The washing machine, the car, the compact disc and electric tin opener, good health, low cholesterol, dental insurance, mortgage, starter home, leisure wear, luggage, three piece suite, DIY, game shows, junk food, children, walks in the park, nine to five, good at golf, washing the car, choice of sweaters, family Christmas, indexed pension, tax exemption clearing gutters, getting by, looking ahead, the day you die.

O en el inicio de la pelicula escuchamos a Iggy Pop – Lust of Life acompañando de este famosisimo dialogo:

Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television. Choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol, and dental insurance. Choose fixed interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisurewear and matching luggage. Choose a three-piece suit on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pissing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourselves. Choose your future. Choose life… But why would I want to do a thing like that? I chose not to choose life. I chose something else. And the reasons? There are no reasons. Who needs reasons when you’ve got heroin?

Quizas podria mencionar miles de ejemplos adicionales, como Matrix, en una de mis escenas favoritas de mayor accion, Propellerheads – Spybreak!

Creo que todo mundo tiene su soundtrack de vida, yo por ejemplo no podre olvidar la cancion de Lou Reed – Perfect Day, sin pensar en un momento feliz al lado de Ma. Luisa, en nuestra ultima “cita”. Quizas en gran medida, todo mundo tenga su soundtrack de vida.

☆ Arroz!

Maestrazo! Navegando por la web me encontre una curiosa auto-entrevista que se hizo el maestro garces, contandonos su vida de la manera tan comica a la cual nos tiene acostumbrados

Y recorde la importancia de sus enseñanzas, asi que con este articulo, abrire la nueva seccion de la pagina, “El Maestro Habla 🙂

De repente entró ella como tromba en la casa, se plantó en el centro de la estancia y exclamó con firmeza: -Buenas tardes, soy de “La Familia” Como un solo hombre nos levantamos mis hermanos y yo, y le dimos un besote. Se puso roja, amarilla, violeta y gris, y después de una larga, pero larga pausa, con voz muy débil musitó : -Bueno, soy de la familia, sí­, pero de la Revista “La Familia. Entonces, claro, le devolvimos su beso.

-Soy periodista, dijo. Inmediatamente mi hermano el mediano profirió una exclamación de horror:
-¡Dios mí­o! ¿qué he hecho?
-¿Qué has hecho?, le preguntamos.
-¿Se te hace poco? Es la primera vez que beso a un periodista
- ¡ Y la última !  gritó su esposa, lo metió de un cachetadón al coche y se lo llevó a su casa.
Mi otro hermano, casado también, hizo mutis discreto Todos se fueron, todos menos mi mamá.
-¿Qué pasa le pregunté, “es que desconfí­as de mí­? Movió la cabeza 14 veces de abajo hacia arriba.
-Cómo, mamá, pero me crees capaz de 
-¡m m mjú!
-Pero acaso supones
-¡¡Sí­!!!, gritó, y mi mamá se quedó.
-Queremos que pose para la Portada de nuestra Revista, y necesitamos también un reportaje

Accedí­ gustoso, pero no ese dí­a. Acababa de estar con el dentista. El dentista Uds. ya saben, es ese señor que come con los dientes de los demás.

Habí­a ido en la mañana a verlo, con esa esperanza grande que llevamos todos cuando vamos a ver al dentista; la esperanza de que no esté. ¡ Pero si estaba ! ¿Por qué? ¡ No lo sé ! Pero estaba, allí­ estaba los dentistas siempre están

-Me duele la muela, dije.

Se metió dos horas dentro de mi boca y cuando salió ya no me dolí­a la muela me dolí­a la quijada, la garganta, y los ojos hasta los botones de la camisa.

En ese estado estaba cuando entró ella y dijo que era de la familia. Estaba de un humor que si hubiera sido hombre le hubiera partido la sien de un silletazo. Pero como era mujer, y atractiva por cierto, pues le di un besote.

A los dos dí­as regreso con un fotógrafo y tomo las fotos que están viendo aquí­. Me dispuse a contestar sus preguntas para la entrevista, pero ni se movió. Sólo me dijo: “Hágase la entrevista Ud. solo, y se fue.

Y hete aquí­ que me la estoy haciendo. Y lo peor es que me gusta. Me puedo preguntar lo que sea, contestar lo que quiera y hablar de lo que se me antoje Además me gusta porque ahora si, lo que Ud. Lea aquí­, no lo inventó nadie, ¡lo dije yo!

Una vez lei en una Revista, donde aparecia una pequeña biografí­a mia, que yo habia nacido en Chihuahua en 1914, me habia divorciado tres veces, y actualmente e s t a b a c a s a d o con una portorriqueña con la que tení­a dos hijos. Primero me reí­, pero después me asusté. Lo decí­an con tanta seguridad que a lo mejor era cierto. Soy tan distraí­do Fui corriendo a ver a mi mamá.

-Mami, ¿dónde nací­?
-En Tampico
-¿En qué año?
-En 1927³
- Dime ¿has visto por aquí­ en la casa a alguna portorriqueña con dos niños?
- ¡ No ! , al que vi fue a tu hermano Edmon esculcando tu pantalón
-Mami, ¿cuántas veces me he divorciado?
-¿Cuántas veces te has casado?
-Pues no estoy muy seguro, pero creo que ni una
-Entonces me quieres explicar, animal, ¿cómo puede alguien divorciarse si no ha estado casado nunca?
-¡ Eso es lo que yo digo !, pero como aquí­ en esta Revista dice pues
-¡ Mentira ! Si hubieras nacido en Chihuahua yo lo sabrí­a. No naciste en Chihuahua porque yo nunca he estado en Chihuahua, y si soy tu mamá , ¿cómo puedes haber nacido en Chihuahua si nunca estuve en Chihuhua ? ¡ En cuanto a que estés casado , tampoco es cierto!
-¿Estás segura?
- ¡Claro! ¡Mira aquí­ tengo la prueba!  Me llevó a su closet y lo abrió.
-¿Cuántos sombreros ves?
-Dos
-¡Ahí­ tienes! Está claro, ¿no?
-Pues muy, muy ¡no!
-¿ Cómo que no ? Cuando un hijo se casa, la mamá estrena sombrero, ¿ correcto ? Ustedes, mis hijos son tres. Dos casados; puesto que tengo dos sombreros, s i t ú t e hubieras casado ¿ cuántos sombreros tendrí­a?

Saqué papel y lápiz, me encerré en mi cuarto, y a las dos horas, perleando sudor, salí­ exclamando:

-¡ Madre ! Ya tengo la solución. Si yo estuviera casado, tu tendrí­as tres sombreros. ¡Tres!
- ¡ Bravo !  , exclamó mi madre.  ¡Ese es mi hijo! ¡Qué brillantez! ¡Qué reflejos! ¡Qué mentalidad con razón eres actor!. Y me dio un beso que casi se lleva la mitad de mi bigote. Pero yo todaví­a no terminaba con ella.
-Mamá, ¿dónde nací­?
-Cómo, ¿ pero estás hablando en serio ?, ¿ no sabes acaso dónde naciste ? , ¿ o te estás haciendo el chistoso?
- ¡ Pues no sé, mamá! grite enojado.  ¡ Ni tampoco tengo por qué saberlo ! Como quiera que sea, creo que cuando me diste a luz, estaba bien chiquito en ese momento, y no considero justo que a una gente de dos horas de edad se le exija que sepa de corrido la Geografí­a ¿verdad?

Pausa

- ¡Tienes razón, hijo mí­o! ¡No habí­a pensado en eso! Naciste en Tampico
-¿Qué año?
-En 1927³
-¿No fue en el ˜14?
-En el 14 fue la guerra
-¡En esta Revista dice que fue en el ˜14!
-¡Miente! ¡Si lo sabré yo! En el ˜14 no habia nacido ni tu hermano mayor. Y si el mayor no habia nacido, ¿ cómo puede nacer el chico ? Si el chico hubiera nacida antes que el mayor, el mayor serí­a el chico, y el chico el mayor ¿o no?

La lógica era aplastante. Mi madre tení­a razón. Yo hubiera nacido en el ˜27, no en el ˜14; además, si hubiera nacido en el ˜14 pues me acordarí­a bien. Como quiera que sea, en esas fechas habí­a una guerra ¡ y las guerras hacen mucho ruido! Pensando, pensando, empecé a recordarlo todo yo solo:

Hasta los 7 años estuve en Tampico. Me acuerdo porque todos los dí­as me quejaba del calor.

-¡Mamá!
-¿Qué?
-¡Hace un calor de los diablos!
-No te quejes muchachito, que te va a castigar Dios
-¿Qué tiene que ver Dios con que haga un calor de los diablos? ¡No quiero que se tome esto como una irreverencia! Yo estaba chico. No sabí­a entonces que Diosito sí­ tiene que ver con que haga o no haga mucho calor.
-Dios tiene que ver en todo
-¿También en Tampico?
-¡También! Y ya no blasfemes o te repito que te va a castigar

No quedé muy convencido, y terco como soy, insistí­.

-¡Pues hace un calor de los recontra diez mil diablos!

A la media hora se soltó el primer ciclón Volaron techos, árboles y casas, se desbordó el Pánuco y se inundó la ciudad. Al otro dí­a el huracán llegó a su clí­max. Todo estaba destruido. Y después ¡la calma!

Todaví­a estaba yo debajo de la cama (estuve cuatro dí­as). Me asomé con timidez. Ví­ los zapatotes de mi papá, los zapatos de mi mamá, los zapatitos de mi hermano el grande y a mi hermano el mediano no le vi sus tenis porque yo los traí­a puestos y eso lo tení­a furioso. Me asomé más. Mi mamá fue la primera en hablar:

-¿Sigues con calor, chulito?
-¡Más bien, tengo frií­to!
-¡ Pues es lo único que tienes ! rugió mi papá, “¡ porque el rí­o se llevó la tienda y no nos queda nada!

Empacamos y nos venimos a México Aquí­ hice la primaria y secundaria. Fui un alumno notable. ¡Si señor, hice 4 años en uno! Estuve 4 años en segundo de secundaria.

Me acuerdo que querí­a seguir la carrera de Ciencias Quí­micas, pero el Destino influyó para que no fuera así­. Bueno, el Destino y un amigo mí­o que se llamaba, se sigue llamando, Carlos Hernández Parcero. No como yo, que me llamaba Mauricio Féres Yasbek y ahora me llamo Mauricio Garcés.

Carlos (chico correcto y bien hablando como todo alvaradeño), querí­a que siguiera con el la carrera de Leyes, y yo insistí­a en la Quí­mica; él, Leyes; yo, Quí­mica; él, Leyes; yo, Quí­mica En esta discusión nos pasábamos mañanas, tardes, todos los dí­as, y meses enteros, hasta que vení­a el Coime, nos decí­a “¡Tiempo!, se llevaba los “tacos y las bolas y cerraban el billar. Resultado, ni él es licenciado ni yo soy quí­mico, pero no hay quién nos pare enfrente en “pool-bolita.

Después de eso, a Carlos lo mandaron “voluntariamente a estudiar a los EE. UU. Y yo preferí­ el trabajo al estudio. Hice de todo. Trabajé en Salinas y Rocha, ¡ vendí­ relojes, fui corredor de alhajas, trabajé como periodista! cualquier cosa, con tal de llegar a tiempo a la primera carrera del Hipódromo.

Lo que determinó que fuera actor, fue el inconsciente de mi tí­o José. (El es el culpable, ¡lo juro! ¡Pregúntenle a mi mamá! ¡Bien sabe Dios que yo soy inocente!). ¡Se hizo productor! Y claro, yo quise entrarle como actor. Era divertido, ¿ no ? Claro que sí­ , y fue divertido. Bueno cuando menos para mí­.

El que no se divirtió ni tanto fue el director, ni tampoco Luis Aguilar que hacia el papel principal. Pero la verdad es que eran muy  delicados “. Por 38  tomas  hací­an un escándalo La pelí­cula se llamó  El Señor Gobernador. En “Radio Patrullas mejoré mucho. A la ventisieteava “toma estaba lista mi escena. Después de eso, a Carlos lo mandaron “voluntariamente a estudiar a los EE. UU. Y yo preferí­ el trabajo al estudio. Hice de todo. Trabajé en Salinas y Rocha, ¡ vendí­ relojes, fui corredor de alhajas, trabajé como periodista! cualquier cosa, con tal de llegar a tiempo a la primera carrera del Hipódromo.

Lo que determinó que fuera actor, fue el inconsciente de mi tí­o José. (El es el culpable, ¡lo juro! ¡Pregúntenle a mi mamá! ¡Bien sabe Dios que yo soy inocente!). ¡Se hizo productor! Y claro, yo quise entrarle como actor. Era divertido, ¿ no ? Claro que sí­ , y fue divertido. Bueno cuando menos para mí­. El que no se divirtió ni tanto fue el director, ni tampoco Luis Aguilar que hacia el papel principal. Pero la verdad es que eran muy  delicados “. Por 38  tomas  hací­an un escándalo La pelí­cula se llamó  El Señor Gobernador. En “Radio Patrullas mejoré mucho.

A la ventisieteava “toma estaba lista mi escena.

Así­, hice cinco pelí­culas. Pero no estaba satisfecho con mis actuaciones. Yo no estaba satisfecho. Bueno yo, el director, el productor, el asistente, México y el mercado extranjero. Así­ es que me “retiré, para empezar por el principio.

Consideré la TV como una buena escuela. Y ahí­ empecé haciendo “papelitos. Pero algo aprendí­. No era para menos. Trabajé con Rambla, con Silvia, con Banquells, con la extraordinaria Guilmain, con Lucy, con Aldo ¡No! ¡mentira!, ¡con Aldo no!
Y así­ me fui hasta que hice Gutierritos. Una serie que conmocionó a la ciudad y en la que hice un papel (Jorge Contreras) que me dio una popularidad con la que no contaba ni mi mamá, que me quiere mucho.

Hice después mi propia serie, “Cita con Mauricio. ¡Dicen que fue muy divertida! No lo sé. Lo que sí­ sé es que Chucho, Lulú, Josefina y yo, ¡ nos divertí­amos como cosacos! Tuvo mucho auditorio. Tanto, que cuando se venció mi contrato decidí­ aprovecharme y pedir más dinero. Estaba seguro de que me lo darí­an ¡no cabí­a ni la menor duda! ¡Segurí­simo que me lo daban! Fue entonces cuando entró Aldo Monti.

Me llamaron del cine y creo que puse un récord. Aunque usted no lo crea, ¡hice 15 pelí­culas seguidas en sólo dos años ! Después v i n o u n a crisis cinematográfica y otra vez, este año, bato un nuevo récord ¡en ocho meses no llevo ni una!
Así­ me llamaron de Nescafé, y aquí­ experimento una satisfacción grande. Me contrataron por cuatro programas y llevo 19.

Aparte de eso empiezo una serie nueva con Ofelia Guilmain que se llama “El Arte de Amar. Y eso es todo.

Mauricio Garcés.

P.D. Ni me parezco a Clark Gable, ni me pinto las canas. ¡Son mí­as! Claro. ¡Sufro tanto!
No tengo “hobbies, ni me enamoro de todas las actrices con las que trabajo. Sólo me enamoré de una de ellas, y fue un amor tan secreto, tan secreto, que ya casi ni yo mismo me acuerdo de quién era.

Lo que más me gusta es oí­r que la gente se rí­a. Me gusta tanto que como no lo logro en mis comedias, entre mis pasatiempos trato de inventar chistes, para que después me los cuenten a mí­.

A propósito, acabo de inventar uno. ¡Es muy cruel! ¡Muy cruel! Y dice así­:
-Mamita, ¿por qué soy tan feo?
-¡Cállate niño, y dame mi thaliodomida!.

☆ Si no puedes tener una Mac, emulala…

A veces, hay gustos que no podemos darnos, en mi caso, el tener una bellisima PowerBook pero el dinero es poco, entonces, si no puedes comprar una Mac, emulala, fue por eso que en mi particion donde tengo Windows (que anteriomente era 2000), decidi migrar mi escritorio a Windows XP, con tal de poder emular una bella Mac, y he aqui el resultado 😉

MacOS on WinXP